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Septiembre de 2017

Para comprender en que consiste un Sistema de Gestión de Calidad (en adelante SGC) vamos a comenzar por definir un SGC como un conjunto de políticas, procedimientos y procesos empleados con la finalidad de alcanzar un conjunto de objetivos específicos que afectan a la satisfacción del cliente.

 

Un SGC nos ayuda a conocer bien lo que hacemos, como lo hacemos y como debe de ser el resultado, para ello es necesario identificar y evaluar previamente todos los procesos claves dentro de la empresa, superando las barreras departamentales y estructurales.

 

Los principales objetivos de contar con un SGC en la empresa es conseguir una mayor productividad, reduciendo la improvisación en los distintos procesos y eliminando aquellas actividades innecesarias que son improductivas para los empleados.

 

Las ventajas de tener un SGC pueden ser varias, tales como:

  • Mejora en la organización, ya que, al sistematizar los procedimientos, los procesos son más eficientes por lo que se refleja en el ahorro de costes, detección de recursos ociosos, procesos que no generan valor, etc.
  • Permite controlar el desempeño de los procesos.
  • Ayuda a cumplir de manera más adecuada con los criterios por los que se rige cada sector empresarial.
  • Mejora la comunicación interna, poniendo en común a través de una plataforma datos relativos a los distintos departamentos de la empresa con acceso a todos los empleados.
  • Incrementa la capacitación de los empleados, al tener más información de los procesos orientados a la consecución de los objetivos de la empresa, aumenta la implicación de los trabajadores y la productividad de la plantilla.
El Blog de BITEC La gestión de la calidad

 


Implantar un SGC supone una herramienta fundamental para el desarrollo de la actividad de la empresa lo que permite cumplir con las exigencias de los clientes, para lograrlo con éxito las empresas cuentan con una serie de aplicaciones informáticas, que permiten integrar en el propio ERP de la empresa módulos de Gestión de Calidad, a través de los que podrán crear y planificar procedimientos, tomar decisiones necesarias que deben efectuar las empresas y los trabajadores.

 

En resumen, podemos indicar que no tener un SGC integrado en la empresa implica un incremento en los costes asociados, mayor complejidad a la hora de cumplir con la normativa UNE-EN ISO 9001, tener un peor posicionamiento con respecto de la competencia, menor impacto en la satisfacción de los clientes, etc. Por lo que se puede decir que un SGC ayuda a cumplir con el objetivo permanente de mejora continua en todas las áreas de la empresa.

Miércoles 13 de Diciembre de 2017
Miércoles 13 de Diciembre de 2017
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